Borrador sin revisión legal
Este texto lo ha redactado una inteligencia artificial leyendo el código de la aplicación. Es honesto en cuanto a qué datos se guardan y quién los recibe, pero no lo ha revisado nadie con criterio legal y contiene huecos sin rellenar, que se ven como {{MARCADOR}}.
No debe publicarse ni presentarse a un tercero —Stripe incluido— hasta que alguien cualificado lo revise.
Quiénes somos y qué aceptas
Cafine lo presta {{RAZON_SOCIAL}} (ByteSpark), sociedad osaühing (OÜ) constituida en Estonia, con domicilio en {{DIRECCION}} y código de registro {{NUMERO_REGISTRO}}.
Al crear una cuenta aceptas estas condiciones y la política de privacidad. Si no estás de acuerdo con alguna, no crees la cuenta: no hay forma de usar el servicio aceptando sólo una parte.
Qué es el servicio
Una aplicación web para llevar tus gastos, ingresos, suscripciones, presupuestos, deudas y reembolsos, con la opción de separar lo personal de lo de empresa. Los datos los introduces tú: la aplicación no se conecta con tu banco ni lee tus movimientos bancarios.
No es un servicio de asesoramiento contable, fiscal ni financiero, ni sustituye a quien lleve tu contabilidad. Los cálculos que hace son los que le pides sobre los datos que le das; de que esos datos sean correctos y de cumplir con tus obligaciones fiscales respondes tú.
Tu cuenta
- Hace falta un correo electrónico válido y una contraseña de al menos seis caracteres.
- Tienes que ser mayor de edad, o tener el consentimiento de quien te tutele.
- La cuenta es personal. De lo que pase con tus credenciales respondes tú: si crees que alguien más las tiene, cámbiala desde «¿Has olvidado tu contraseña?».
- Los datos que metas tienen que ser tuyos o tener derecho a tratarlos. Si apuntas nombres de clientes, proveedores o acreedores, de eso respondes tú.
La prueba de 30 días
La prueba no empieza sola: se activa desde los ajustes de la aplicación, en la sección de suscripción. Al activarla se pasa por la pasarela de pago y se pide una tarjeta, aunque no se cobra nada en ese momento.
Durante 30 días naturales tienes la aplicación entera abierta y sin coste. Al día siguiente de terminar, si no has cancelado, se cobra el primer periodo del plan que elegiste. Puedes cancelar en cualquier momento antes de que acabe la prueba, desde el portal de facturación, y entonces no se cobra nada.
La prueba es una por cuenta: una vez usada no se vuelve a ofrecer, aunque se cancele la suscripción y se contrate de nuevo más adelante.
Si no activas la prueba o no contratas después, la aplicación queda en sólo lectura: sigues viendo todo, consultándolo y exportándolo, pero dejas de poder crear y editar movimientos. No se borra ni se esconde nada.
Precios, cobro y renovación
- Hay un plan mensual y uno anual. El precio, la divisa y los impuestos aplicables se muestran en la pantalla de pago de Stripe antes de que confirmes nada: no se cobra nada sin que hayas visto antes la cifra exacta.
- El pago lo procesa Stripe. Los datos de tu tarjeta se los das a Stripe directamente y no pasan por nuestros servidores en ningún momento.
- La suscripción se renueva automáticamente al final de cada periodo —cada mes o cada año, según el plan— por el mismo precio, hasta que la canceles.
- Si subimos el precio, te avisamos con antelación suficiente para que puedas cancelar antes de que la subida te afecte.
- Si un cobro falla, Stripe lo reintenta durante unos días. Mientras el periodo que ya pagaste siga vivo, sigues pudiendo escribir: una tarjeta caducada es un descuido, no un impago.
Cómo se cancela
Desde los ajustes de la aplicación, en la sección de suscripción, se abre el portal de facturación de Stripe. Ahí puedes cambiar de plan, actualizar la tarjeta, ver tus facturas y cancelar. Es el mismo sitio para las cuatro cosas y no hace falta escribirnos ni llamar a nadie.
Cancelar surte efecto al final del periodo que ya has pagado, no en el momento de pulsar el botón: si cancelas el día 3 de un mes pagado, sigues usando la aplicación entera hasta el día 30. Quedarnos con el dinero y cortar el servicio a mitad sería cobrar por algo que dejamos de dar.
Qué pasa con tus datos si cancelas
Nada se borra. Cuando la suscripción deja de estar al corriente, la aplicación pasa a sólo lectura y ahí se queda: puedes entrar, consultar todo tu histórico, ver tus justificantes y exportar tus datos a tu propia base de Airtable. Lo único que deja de funcionar es crear y editar.
Esto es deliberado y no cambia: tus datos son tuyos, pagues o no. Si vuelves a suscribirte, lo encuentras todo donde lo dejaste. Si quieres borrarlo, se borra cuando lo pidas; lo que no vamos a hacer es retenerlo para obligarte a pagar.
Uso aceptable
Lo de siempre, y por los motivos de siempre: no intentes acceder a datos de otras cuentas, no automatices peticiones a un ritmo que afecte al servicio, no subas contenido ilegal ni malware disfrazado de justificante, y no revendas el acceso a tu cuenta. Podemos suspender una cuenta que haga alguna de estas cosas, avisando siempre que sea posible.
Disponibilidad y cambios
- Ponemos todo de nuestra parte para que esté siempre disponible, pero no prometemos un servicio ininterrumpido: habrá mantenimientos, y dependemos de proveedores que también se caen.
- Se añaden funciones y se cambian otras. Si alguna vez hay que retirar algo importante, se avisa con antelación.
- Si cambiamos estas condiciones de forma que te afecte, te avisamos antes de que entren en vigor. Seguir usando la aplicación después significa que las aceptas; si no, puedes cancelar.
Copias de seguridad
Mantenemos copias de seguridad de la base de datos con la periodicidad que ofrece nuestro proveedor de infraestructura, pero no son un servicio de recuperación a tu disposición: no podemos restaurar una fila concreta que hayas borrado por error. Si tus datos son críticos, exporta de vez en cuando.
Límite de responsabilidad
El servicio se presta tal y como está. Respondemos de los daños que te causemos por incumplir estas condiciones, con un límite: el importe que nos hayas pagado en los doce meses anteriores al hecho que causó el daño. No respondemos del lucro cesante, de la pérdida de oportunidades de negocio ni de las consecuencias de decisiones fiscales o financieras que tomes a partir de lo que muestre la aplicación.
Nada de esto limita lo que la ley no deja limitar: el dolo, la negligencia grave, los daños a las personas, ni los derechos que la normativa de consumo te reconoce como consumidor.
Terminación
Puedes cerrar tu cuenta cuando quieras. Podemos cerrarla nosotros si incumples gravemente estas condiciones o si dejamos de prestar el servicio, y en ese caso te avisaríamos con antelación razonable, te devolveríamos la parte proporcional de lo que hubieras pagado por adelantado y te daríamos tiempo para exportar tus datos.
Ley aplicable y reclamaciones
Estas condiciones se rigen por la ley de Estonia. Si contratas como consumidor, esto no te priva de la protección que te den las normas imperativas de tu país de residencia, y puedes reclamar ante los tribunales de ese país.
Antes de nada, escríbenos a {{CORREO_CONTACTO}}: casi todo se arregla ahí. Como consumidor en la Unión Europea también tienes a tu disposición la plataforma de resolución de litigios en línea de la Comisión Europea.